La focaccia es uno de los platos más populares de la gastronomía italiana y que acompaña magistralmente a multitud de platos. Su preparación es sencilla y su sabor causa sensación.
Podemos aportarle un exquisito contraste de sabor gracias a la inclusión de diversos ingredientes como pueden ser el orégano, las aceitunas, cebolla, queso o cualquier otro ingrediente que os guste.
Cómo preparar una focaccia
500 g de harina de fuerza
240 ml de agua
1 cucharita de sal
12 g de levadura fresca
ramitas de romero
sal gorda
aceite de oliva
Ponga en un bol la harina, con la sal y la levadura. Empiece a mezclar y añada poco a poco el agua templada, mezcle hasta que tenga una masa elástica pero que no sea pegajosa.
Saque y estire con un rodillo hasta que forme un rectángulo de 20 x 30. Coloque en un molde.
Pinte la superficie con aceite de oliva y coloque papel film sobre la masa. Deje reposar 1 hora o hasta que doble de volúmen. Precaliente el horno a 220º.
Con los dedos haga hoyos en la masa, ponga en ellos ramitas de romero, sal marina y un poco de aceite de oliva.
Hornee durante 25 minutos a 200º o hasta que se dore. Cuando esté lista sáquela y sírvala caliente.



3 comentarios:
ummm cuando estuvimos por italia este verano nos encantaba probar de distintos sabores o condimentos
Un abrazo
Que gracia encontrar esta publicación porque dentro de nada voy hacer un curso de este pan entre otros con el gran iban Yarza.. a ver que tal
Besos
Por lo que se aprecia en la foto, tiene muy buena pinta.
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